Hay miradas que dicen todo… las palabras sobran! , dicen que los ojos son las ventanas del alma… cuanta razón hay en este dicho!
Cuántas veces callamos un dolor tan hondo, porque las palabras no alcanzan a expresar esa ausencia, esa pena que nos abruma…
Las miradas pueden hablarnos por sí solas de lo que nos atormenta, pero es alguien muy cercano el que logra descifrar la verdad de esa mirada.Podemos a veces incluso dejar escapar una sonrisa para disuadir un interrogatorio, las miradas nos dicen tantas cosas!
Una mirada perdida en la nada mientras nos hablan significa que estamos tan concentrados en algo, o que simplemente no podemos salir de nuestro marasmo.
Una mirada fija, profunda, suele hablar de cuánto nos quieren conocer, cuanto desearían conocer lo que pensamos o sentimos…
Por qué es más fácil adivinar un pensamiento que un sentimiento? Porque siempre tendemos a esconder lo que sentimos por alguien, talvez neciamente pretendemos que nadie adivine nuestra vulnerabilidad.
Nunca se puede olvidar una mirada llena de rencor, casi sentimos que nos queda la huella de esa mirada, pero una mirada rebosante de amor, desnuda nuestra alma y nos hace tocar el cielo con las manos.
Miradas juguetonas que acompañan el flirteo cuando la pasión nos atrapa. Esas son las más reconocidas.
Dejar que las miradas amorosas fluyan y hablen de un sentimiento nos está prohibido por el manual del orgullo. Nos enseñan que confesar un sentimiento es ponernos en manos de un potencial peligro… talvez lo sea, pero el riesgo es parte del vivir!
Miradas van y vienen, si es tan fácil decir palabras vanas, las miradas no mienten a menos que nuestro mundo esté tan podrido de hipocresía!!
jueves, 3 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)











0 comentarios:
Publicar un comentario